VIVIR EN PAREJA NO ES NADA FÁCIL.
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VIVIR EN PAREJA NO ES NADA FÁCIL.

Vivir en pareja puede ser muy agradable, excitante y maravilloso, pero no es nada fácil.

Las equivocaciones más comunes que cometemos al principio de una relación son:
1. Utilizar la relación para olvidar una anterior o para no sentirse solo.
2. Esperar que sea una relación perfecta o de película.
3. Ocultar nuestros defectos o aparentar ser diferentes a lo que realmente somos para que nos quiera.
4. Minimizar o ignorar sus defectos creyendo que los podremos cambiar.
5. Si le está siendo infiel a su actual pareja, creer que no lo será contigo.
6. Abandonar tus proyectos o tus principios para complacerle.
7. Permitir que te falte al respeto, te ignore o intente controlarte, ya sea en público o en privado.
8. Aceptar condiciones que no te gustan por miedo a que te deje.
9. Confundir orgullo y soberbia con dignidad, y tolerar con aguantar.
10. Esperar que el amor pueda con todo y que sobreviva a pesar de todo.

En las relaciones de pareja no todo vale, así que si no te sientes a gusto, si no te trata como te mereces o no te da el afecto que necesitas… déjalo correr.

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“AMORES CONTAMINADOS”

“La profundidad de la herida dependerá del tiempo que llevamos amando al dueño del cuchillo”

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Cuando nos enamoramos, compartimos nuestra intimidad con otra persona, otorgándole la confianza suficiente como para que pueda operar con ella libremente. Todos comenzamos nuestras relaciones sentimentales con elevadas dosis de atracción, admiración y deseo, y con la intención última de mejorar nuestro bienestar. Cuando nos enamoramos, en las primeras fases de esa “ceguera mental transitoria”, nadie piensa que puede llegar a sufrir, y mucho. Pero las relaciones evolucionan, y dependiendo de cómo las vayamos construyendo, tomarán un camino u otro. Algunas veces se construyen mal, porque se busca fundamentalmente cubrir necesidades e intereses unilaterales, y se intenta conseguirlos con una gran ausencia de honestidad por alguna de las partes.

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Una falta de honestidad que suele provocar la pérdida de autoestima y seguridad de aquel que pone toda la carne en el asador, del que no le importa ceder, del que no le importa tragar, olvidar, perdonar y seguir, cueste lo que cueste, para que la relación no se acabe. Y una pérdida que no suele ser evidente hasta que se ha cruzado la línea roja de la dignidad personal. En muchas ocasiones no somos conscientes de las señales de alarma, o sencillamente las ignoramos cegados por un amor irracional. El problema con la dignidad es que es algo muy subjetivo y personal, directamente relacionado con la autoestima y la seguridad en uno mismo. Pero nunca, nunca, nunca, debemos permitir que el amor se nos atragante. Dicen que a veces, duele; pero si se nos está indigestando, si no nos deja respirar o nos limita la capacidad de disfrutar de la vida, puede que sea el momento de replantearse si merece la pena seguir adelante con esa relación.

AMOR VS ORGULLO

AMORES DE IDA Y VUELTA…

Para llegar a quererse bien, hay que haberse querido mucho. Y de muchos modos distintos también. Todos hemos mendigado cariño alguna vez, preguntando si nos querían e incluso cuanto nos querían…
Pero rara vez nos planteamos ¿qué tal se nos quiere?. ¿Qué tal se nos deja?. Cómo se nos recuerda. ¿Qué tal se nos olvidó. Como ya advirtió la gran Chavela y después del mismísimo Trent Reznor, con los años uno aprende demasiadas cosas, no nos vayamos a engañar. A lo sumo, que amarse es un deporte de riesgo que admite todo tipo de disciplinas, a cada cual más jodida y peligrosa. Por cada forma que existe de quererse bien, hay 99 maneras de quererse de mal en peor.

Se puede querer con el corazón entornado, típico de amores convalecientes. Estos también se dan poco a poco, pero no porque pretendan obtener nada a cambio, sino porque saben que es fundamental haberse lamido las heridas antes de volver a exponerse a toda piel. Si rehabilitación y paciencia hacen bien su trabajo, en este caso todo acaba siendo cuestión de mucho tiempo.

Por ahí muy cerca, andan los amores divos, los más propios que existen, esos que se quieren mucho a sí mismos a través de los demás. Narcisos vueltos cardo que se deben únicamente a su público al que dan forma a su imagen y semejanza, para multiplicar el placer mientras utilizan tus más sinceras emociones como simple amplificador.

Y a partir de ahí, decenas de despropósitos que, cogidos de la mano, inundan los paseos dominicales de toda ciudad.
Amores taxidermistas, que matan, ahogan y disecan todo aquello por lo que un día se enamoraron de ti.Amores carceleros, que pretenden que, además, jamás vuelvas a ver la luz del sol. Amores placebo que intentan hacerte creer que sin ellos estarías mucho peor. Amores demócratas, que sólo parecen triunfar donde los demás la cagan. Amores perros, incapaces de superarse a si mismos.

Amores taja, que sirven mientras ayuden a olvidar. Amores puente, que solo te preparan para la siguiente relación. Amores escaparate, que varían según tendencia y temporada. Amores alfombra, que ocultan aún más mierda de la que se ve. Amores cómoda, orgasmos fingidos a partir del tercer cajón.
Amores de primera, siempre con segundas. Amores en oferta, solo hasta fin de mes.
Quererse mal y pronto. Quererse tanto por tan poco. Quererse mucho sin ser feliz.
Qué coño, quererse al fin y al cabo.

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Corazón

BOTIQUÍN PARA UN CORAZÓN ROTO.

Algunos consejos para afrontar una ruptura amorosa:

1.- Es fundamental que no niegues tus emociones, que las experimentes sin intentar evitarlas. Date permiso para sentir tristeza, vacío, soledad,,,, Pero expresa lo que sientes, ya sea hablándolo con algún amigo, o escribiéndolo en un diario. Así favoreces la descarga emocional y facilitas la puesta en orden de los pensamientos sobre tu nueva situación.


2.- Cuida tu alimentación, no solo porque afecta a tu salud, sino porque también influye mucho sobre tu estado de ánimo. Tras la ruptura es muy común tener momentos de mucha ansiedad, lo que puede provocar un aumento desordenada de la ingesta de alimentos, generalmente ricos en grasas saturadas y azúcares.


3.- Realiza ejercicio físico sin abusar. Tras una ruptura sentimental es muy habitual no tener ganas de hacer nada más que estar solo, rumiar el dolor y llorar. Con el deporte puedes dejar de darle vueltas al mismo tema una y otra vez, al mismo tiempo que potencias la liberación de las llamadas “hormonas de la felicidad”, las endorfinas, con lo que favorecerás una mejora significativa de tu estado de ánimo.


4.- Evita verlo todo de color negro. Para ello nada mejor que hacer un listado de las cosas importantes que has conseguido en tu vida, aunque en este momento no te apetezca o no te parezcan importantes. Esto puede ayudarte a no olvidar aspectos positivos que de forma natural no atenderías, por lo que también es recomendable que actualices el listado todos los días con pequeños detalles que agradecer a la vida o a otras personas.


5.- Haz las cosas que te gustan o te gustaban. La ruptura puede dejarte sin ganas de nada, pero forzarte a hacerlas te ayudará a reducir el estrés. También es importante que busques fórmulas para reír, porque así tus heridas emocionales sanarán más rápidamente.


6.- Pasa la página de esa historia y controla tus pensamientos. Hablar constantemente de lo sucedido no hace más que alargar la agonía y martirizar a quienes te rodean. Para conseguir controlarlo tendrás que darte permiso durante un breve periodo de tiempo (por ejemplo 5 minutos cada 2 horas) para recrearte en tu dolor, en la autocompasión y en lo terrible de la situación. Pasado ese tiempo de duelo prescrito, detén los pensamientos y busca una actividad que te distraiga hasta el siguiente periodo de permiso. Es una forma de sentir que mantienes el control sobre la situación y sobre tus emociones.

 

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7.- Intenta centrar tu atención en ayudar a los demás, de esta forma recanalizas tus afectos y te sentirás útil. Además, el cariño de otras personas y su agradecimiento tendrá efectos balsámicos sobre tu dolor.


8.- Deshazte de la ilusión de que se arrepentirá, y no hagas de espía. No busques información sobre tu ex, sobre si él o ella lo están pasando mal después de la ruptura. Solo conseguirás amargarte más si no demuestra sentir dolor, tristeza o que te echa de menos.


9.- Suprime el contacto con tu ex. Elimina sus números de teléfono y elimínale de tus redes sociales. En estos momentos no podéis ser amigos, así que la distancia es tu mejor aliada para enfriarte emocionalmente y poder olvidar. Mantener el contacto solo te proporcionará información dolorosa o contaminada, así que tampoco preguntes por él o ella, ni frecuentes los lugares donde podáis encontraros.


10.- Haz un listado con sus defectos, comportamientos que te sacaban de quicio o actitudes que no te gustaban. Léelo todos los días para evitar la memoria selectiva. Nuestra memoria muestra una tendencia exagerada a olvidarse de lo malo y recordar lo bueno, con lo que si no haces algo para evitarlo, con el paso del tiempo se incrementa aún más la sensación de pérdida y el dolor emocional asociado a ella.


11.- Cuida tu autoestima, porque puede resentirse si empiezas a culpabilizarte de la ruptura o si te comparas con su nueva pareja (en caso de que exista). Analiza tus cualidades, escríbelas y añade una más cada día.


El tiempo es el mejor aliado para curar las heridas del alma, así que no tengas prisa ni te agarres a lo primero que pilles para olvidar.